1995
Llegada a Pisco Elqui y restauración de la casona centenaria.
En 1995, junto a Richard Rose, arquitecto norteamericano, decidimos vivir en Pisco Elqui, escapando del ruido y la contaminación de la ciudad. Nos encantó el valle con sus días soleados, su belleza y su tranquilidad.
Comenzamos restaurando una antigua casona de más de cien años, que hoy es nuestra recepción. Luego, extrañando el mar, decidimos construir una piscina con detalles tan especiales como revestirla completamente con mosaico de vidrio azul cobalto, para ver reflejadas las estrellas durante la noche, y una cascada que da la sensación de estar volando dentro del valle. ¡Vaya tarea! Pero valió la pena: en los días que la temperatura supera los 30 grados es la mejor compañera de nuestros huéspedes.
Rodeada de palmeras, hibiscos, buganvilias y cientos de plantas y árboles, creamos poco a poco un pequeño oasis. Luego decidimos compartir nuestro paraíso con amigos y familia, y empezamos con las cabañas Cobre y Piedra. Después continuamos con Agua y, más tarde, con la cabaña Cuarzo, construida completamente con muros de cuarzo blanco y rosado.
Diseñada en el año 2000, finalmente la inauguramos en 2009 —era tan especial que fue una gran tarea—. Paso a paso, y con mucho amor, logramos completar todo lo que hoy somos.
“Un mundo aparte, donde el tiempo se detiene y solo hay espacio para el silencio, la paz y la belleza.”
1995
Llegada a Pisco Elqui y restauración de la casona centenaria.
La piscina
Revestida en mosaico de vidrio azul cobalto, con cascada.
2000–2009
Diseño e inauguración de Cuarzo, la cabaña de muros de cuarzo.
Hoy
Cinco cabañas y un departamento con identidad propia.